Recetas para sorprender con tus siluetas

Publicado el : 2018-01-17 15:58:15
Categorías : TUTORIALES

Siempre andamos en la búsqueda de la imagen más nítida, en la que se vea nuestra mejor sonrisa, donde se aprecie perfectamente el color de nuestros ojos, de nuestra ropa…

Decía Ted Grant que “cuando fotografías a una persona en color fotografías su ropa, pero que cuando lo haces en blanco y negro, fotografías su alma”.

Hoy no queremos hablar de fotografía en blanco y negro, sino que más bien de fotografía en negro. Estamos hablando de las siluetas.

Esta distinta forma de fotografiar puede ser igual o más impactante que la tradicional, ya que mientras cuenta y transmite una historia deja al espectador que emplee su imaginación para reconstruir mentalmente la parte “que falta”, los colores que faltan.

En el post de hoy queremos daros consejos, tanto técnicos como creativos para que os aventuréis en este diferente tipo de fotografía.

Lo primero es encontrar una fuente de luz muy fuerte y exponer la imagen para esa fuente de luz y no para el sujeto.

La razón tras esto es lo que se conoce como subexposición: Debido a la gran cantidad de luz, la propia cámara intentará oscurecer un poco la foto para acabar teniendo una luz equilibrada.

Para conseguir la silueta que queremos colocaremos a nuestro sujeto justo entre la cámara y la fuente de luz, y mediante la subexposición lograremos conseguir nuestra ansiada silueta.

Es importante que la luz provenga de detrás del sujeto, y no de arriba (luz cenital), ya que si eso ocurre no conseguiremos nuestro objetivo.

Para que el tema de la luz esté completamente controlado, deberemos tener el flash completamente apagado, ya que constituye otra fuente de luz que nos arruinará la silueta.

Importante tenerlo apagado porque si tenemos el modo automático en nuestra cámara, probablemente la cámara lo ponga automático para compensar la falta de luz del sujeto.

Por ello es preferible disparar en modo manual para poder configurar nosotros mismos el flash y los parámetros de la cámara (diafragma, velocidad, ISO).

Precisamente relacionado con el diafragma viene nuestro siguiente consejo. Si bien es cierto que queremos que nuestro sujeto salga completamente en negro, también queremos que aparezca perfectamente enfocado.

Hemos dicho previamente que debemos exponer la imagen para nuestro fondo iluminado, pero si queremos conseguir que la silueta que deseamos tendremos que utilizar una profundidad de campo muy amplia. Para ello, utilizaremos un diafragma muy cerrado y así conseguiremos que nuestra silueta quede nítida y perfecta.

Una vez dejamos atrás todos aquellos consejos técnicos pasamos a los artísticos.

Lo primero es escoger bien el sujeto que va a ser nuestro protagonista. Al quedar en forma de silueta va a perder toda la fuerza que le puedan dar los colores o la textura por lo que debemos escoger un sujeto que tenga fuerza por sí solo.

Para que tenga fuerza por sí solo, este sujeto ha de ser reconocible a simple vista, por lo que si lo que quieres es hacer un retrato, intenta que el sujeto esté de perfil, saltando o en una posición menos natural.

Ahora que ya sabemos como va a posar el sujeto, toca hacerlo protagonista. Hay que evitar a toda costa que otras siluetas puedan aparecer restándoles protagonismo al sujeto principal.

Tampoco debemos nunca mezclar siluetas. Esto se debe a que al mezclarse ambas, su forma se distorsiona y pierde toda su fuerza.

Si queremos que nuestra fotografía de siluetas de un salto más allá en creatividad podemos jugar como cuando de niños jugábamos a las sombras chinescas, y crear formas, letras o lo que sea con nuestras manos.

Dejando al sujeto a un lado, debemos pensar ahora en el fondo.

Es cierto que los mejores fondos para este tipo de fotografías siempre serán los atardeceres o los cielos soleados, pero también nos puede valer un recinto de interior que tenga una cristalera donde entre la luz propia de un día de verano.

En definitiva, son muchas las variables con las que podemos jugar para llevar a cabo lo mejor posible este tipo de fotografía que, como habréis visto, no es tan complicada de llevar a cabo como podría parecer en un principio.

Esperamos que este post os haya servido de ayuda y que os lancéis a probar el mayor número de tipos de fotografía que podáis.

 

 

 

 

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